Los tipos de
conexiones a Internet han ido consecutivamente apareciendo, evolucionando y
sustituyéndose unos por otros dependiendo de los recursos y necesidades que
presentaba la propia red. La principal causa de cambio de los dispositivos y
tipos de conexión ha sido, y es, la velocidad en la transferencia de datos.
Cada vez son necesarias mayores velocidades para posibilitar el acceso de los
usuarios recursos interactivos, juegos, televisión, videoconferencias, etc.
Aunque en la mayoría
de los países de un mismo nivel tecnológico no hay variación en los tipos de
conexión a Internet, sí lo hay respecto a la velocidad que ofrecen y los
precios que se pagan por ellos. Así, entre otras variables, existirán diferencias
entre países en el servicio y precio de Internet dependiendo del nivel de
desarrollo de las infraestructuras tecnológicas que posean.